Estrategias para Lidiar con el Estrés

Al convertirnos en padres, la mayoría de nosotros no tuvimos idea de que también tendríamos que convertirnos en maestros del arte de lidiar con el estrés. En nuestra sociedad se nos manda a criar a nuestros hijos solos y como mejor podamos. Esto garantiza que enfrentaremos más estrés realizando nuestro trabajo de padres que con cualquier otro trabajo que lleguemos a realizar en la vida. Aunque a menudo así lo creemos, el comportamiento de nuestros hijos no es la verdadera razón de que nos sintamos estresados. Nuestro estrés viene de lo tanto que les amamos y de qué tanto deseamos hacer lo major por ellos; aunado esto al hecho de que tenemos que criarlos sin mucha información, sin tutores, ayuda, salario, descanso, ni el aprecio y elogio que a diario se necesitan. Con el apoyo adecuado, tendríamos la ayuda necesaria para disfrutar a nuestros hijos la mayor parte del tiempo.

Las cosas que con más frecuencia nos molestan son las que están relacionadas con reacciones automáticas que desarrollamos de pequeños. Si por ejemplo, usted es alguien que creció en una familia muy estricta donde a usted y a sus hermanos se les atacaba y castigaba por jugar, entonces usted seguramente desarrolló una reacción automática que se manifiesta cada vez que hay una situación con juego y risas. Aunque usted desee que sus hijos jueguen y se diviertan mucho, cada vez que los ve correr y jugar por la casa usted se siente estresada. No podrá con facilidad unírseles en el juego porque los viejos recuerdos de los castigos recibidos y las heridas sufridas harán que usted se ponga muy rígida e incómoda. Su reacción al estrés puede ser que de repente se enoje con ellos, se aleje, le empiece un dolor de cabeza o sienta la necesidad de tomar café, fumar o usar alguna otra substancia que distraiga los sentimientos que le surgen.

A esto que despierta una vieja tensión le llamamos “restimulación.” Es útil recordar que algo que sucedió en la niñez le puede ocasionar malos sentimientos aun si en el presente nada malo está pasando a su alrededor. Si usted puede identificar el origen de su estrés, podrá entonces dejar de culparse y de culpar a sus hijos por lo que siente. Tendrá más poder para controlar su estrés si sabe de dónde viene:

Qué eventos de su niñez originaron el estrés.

Qué eventos de su vida presente causan reacciones emocionales similares.

Qué reacciones tiene usted que quiere cambiar para no pasárselas a sus hijos.

Existen tres estrategias básicas para lidiar con el estrés:

Encontrar una manera de distraer la mente para que no reaccione a los malos sentimientos que han sido restimulados.

Desahogar los sentimientos. (Algo que con el tiempo nos ayuda a sanar los malos sentimientos para que ya no nos hagan reaccionar.)

Atacar la restimulación antes de que crezca.

Enseguida, algunas ideas de lo que usted puede hacer para practicar cada una de las tres estrategias.
Alejar su atención de lo que le ocasiona estrés
Cambie de escena. Hay muchas maneras de hacer esto. Puede llevarse a los niños a caminar, o si están peleando en el coche, puede detenerse un rato y bajarse todos a caminar o tomar agua. Puede darse un regaderazo o preparar la tina de baño para usted o para los niños, o simplemente trate de dejar de hacer lo que estaba haciendo cuando empezó a surgir el estrés.

Deténgase y concéntrese en respirar profundamente. Mucha gente ha descubierto que sentarse 5 a 10 minutos y concentrarse en respirar profundamente es una excelente manera de deshacer la tensión. Se trata aquí de dejar que sus pensamientos pasen por su mente mientras usted los ve pasar pero concentrado en su respiración. Para algunos de nosotros el hacer esto al principio del día o alguna otra hora regular durante el día, nos ayuda a mantener la carga de tensión de un tamaño que podamos controlar. Es una manera de darse respeto a si misma y algo que se merece grandemente.

Ejercite. Muchas madres y padres encuentran que logran mejor control de sus vidas si dedican un tiempo a ejercitar. Caminar es muy bueno, saltar la cuerda, hacer ejercicio guiado con un video, estirar los músculos, bailar con los niños, darles volantín o perseguirlos por la casa son algunas maneras de robarle tiempo a los quehaceres para lograr algo de ejercicio. Nuestros cuerpos se hicieron para moverse.

Abrace a sus niños. Aun cuando esté molesta por el comportamiento de sus niños, sentarse en un sofá y abrazarlos le puede ayudar a recordar lo mucho que les ama y lo afortunado de tenerles en su vida. La calidez de su piel al abrazarlos en nuestro regazo a veces nos ayuda a liberarnos del estrés que hace presa tanto de nosotros como de ellos.

Acuéstese en el piso. Hay días que nuestros niños parecen sólo estar buscando la manera de contrariarnos. Y hay días en que nosotros nos obstinamos en tratar de controlar todo lo que hacen, minuto tras minuto. Estas batallas por el poder a menudo no nos llevan a sentir amor por nuestros hijos ni les ayudan a recordar lo mucho que ellos nos aman. Por lo mismo, cuando usted note que ya tiene rato diciéndoles y repitiéndoles qué hacer y ellos todavía no hacen caso, acuéstese un rato en el piso. Usted no necesita dar explicaciones; simplemente rendirse y tirarse al piso. Esto cambia el equilibrio de poder de una manera muy visible. En este momento usted ya no necesita saber qué hacer. Ya verá que sus niños encontrarán la manera de venir hacia usted para tener su cercanía. Puede que vengan y se le sienten encima o a su lado, pregunten qué le pasa o le traigan algún juego o juguete que quieren mostrarle. Esto ayudará a darles a ambos un nuevo comienzo y otra oportunidad.
Desahogo de los sentimientos

Existen formas efectivas de desahogar el estrés. Nuestros niños lo saben y a diario están tratando de deshacerse de él. Maneras de deshacerse del estrés incluyen reír mucho y llorar, a veces al mismo tiempo que sudan, tiemblan y gritan como cuando hacen un berrinche. Aunque la mayoría de las personas no lo ve así todavía, el permitir que sus niños hagan berrinches y lloren mientras que usted se mantiene a su lado sin regañarles ni criticarles, es una manera muy buena de ayudarles a echar fuera los malos sentimientos que les dificulta la vida y les descontrola el comportamiento.

Estas son maneras en las que los adultos también podemos deshacernos de nuestro estrés:

Hable con otro adulto. Pida que le escuchen. A menudo cuando hablamos, otras personas tienen opiniones, consejos y sus propias cargas de estrés de los que necesitan hablar también. Pero esta no es la mejor manera de escucharse unos a otros. Para poder desahogar efectivamente necesitamos tomar turnos de 5, 10, ó 15 minutos en los que cada persona es escuchada con atención, sin interrupciones y sin recibir opiniones ni consejos.

Llame a una amiga. A veces, el simple hecho de escuchar la voz de un amigo o amiga en el teléfono es suficiente para ayudarnos a echar fuera sentimientos estresantes. Puede tener un Œplan de rescate‚ en el que usted acuerda con otras personas para poder llamarse y escucharse durante 5 minutos cuando las cosas se pongan difíciles. Una buena oportunidad de reír o de poder contarle a alguien lo difícil que está la situación– y qué tanto esfuerzo está usted haciendo para no dejarse controlar por el estrés– puede serle de mucha utilidad.

Permítase mostrar sus sentimientos. Se requiere de mucha energía para mantener los malos sentimientos fuera de la vista de otros. Por eso, es de gran alivio poder llorar, rabiar o reír a rienda suelta con alguien. Lo mejor es que sea a otra persona adulta a quien le muestre usted sus sentimientos para que no sean sus niños quienes tengan que escucharle y tratar de consolarle. Sin embargo, si llora frente a sus hijos, es mejor que no dé detalles sobre sus razones. „Es sólo que tengo que llorar porque no me siento bien‰, „Estoy echando fuera mis malos sentimientos, en un rato te ayudo‰, son buenas explicaciones sobre lo que usted está haciendo en ese momento.

Piense en alguien que le aprecia. Mucho del estrés que resulta de tanto trabajo como padres viene de sentirnos solos en el mundo. Pero almacenados en la memoria, todos tenemos recuerdos de cuando las cosas fueron bien en nuestras vidas, de cuando nos sentíamos cercanos a alguien, de cuando podíamos sentir qué tanto amor llevábamos por dentro. Detenernos a sacar de la memoria uno de esos buenos recuerdos puede ayudarnos a cambiar los sentimientos presentes. A veces, recordar algo grato nos ayuda a llorar porque en la actualidad todo parece difícil. Ese llanto es útil porque sana heridas emocionales. Cuando éste llanto llegue, relájese y déjelo salir.
Atacar el estrés antes de que crezca

Para implementar esta estrategia se requiere planeación y en ella puede incluir a sus niños. Ya que usted haya identificado una hora del día o una situación en particular que a menudo ocasiona estrés, en vez de esperar que este no crezca, tenga un plan para romper los patrones que lo alimentan.

Pida ayuda. Intercambie ayuda. Si usted sabe que salir de compras con sus gemelos resulta en un desastre para usted y ellos, puede pedir ayuda. Pida a otra persona que le haga sus comprar y a cambio de ello usted le cuidará a su hijo; o pídale a un pariente o vecino que le haga sus compras dos veces al mes y usted le recompensará con un platillo cada vez. Algo así es un intercambio útil tanto para usted como para la otra persona.

Haga uso de los recursos disponibles. Lo más probable es que donde usted vive funciona una Línea de Ayuda para Padres. Este servicio existe para usted. No tiene que esperar hasta que se esté arrancando el pelo para llamar. Llame en un momento de calma cuando NO esté estresada– para conocerles, presentarse y practicar la llamada antes de que necesite hacerla. Después, cuando las cosas se estén poniendo difíciles, llame antes de que ya esté por reventar. Si no nos da pena llamar a la operadora cuando no sabemos un número de teléfono, no nos debe dar pena llamar a una amiga o a la Línea de Ayuda cuando sentimos que ya no sabemos qué hacer con nuestros hijos. Tal vez haya cercano un centro de Recursos para Familias u otras agencias con programas para padres con niños pequeños. Pregunte.

Dele a sus niños Tiempo Especial individual. Es increíble la cantidad de estrés que se puede evitar cuando sus niños saben que usted les considera personas especiales. Al jugar con ellos sus juegos favoritos, con su buena atención y elogios usted les transmite su mensaje de amor. Tan solo 5 ó 10 minutos de Tiempo Especial con usted llegan a tener un gran significado en sus vidas. Dígale a su niño que usted está dispuesto a jugar a lo que desee y no trate de cambiar el juego a menos que sea peligroso. Esto le da al niño la oportunidad de estar en control y de mostrar lo que le encanta hacer. El Tiempo Especial ayuda a disolver las batallas por el poder que tienen tanto que ver con el estrés en las familias. Y le muestra a usted lo inteligente y encantador que es su niño.

Permítase descansos regulares. Esto es difícil en vista de las exigencias que el ser padres implica. Pero el descanso es esencial para mantener el control de nuestras vidas. (Cuando sentimos que no tenemos control ni de nuestra propia vida, terminamos culpando a nuestros hijos, ¡lo que a la larga crea más estrés!) Tal vez no le sea fácil encontrar la manera de tratarse bien a si misma–este es un buen tema para hablar cuando tenga a alguien que le escuche mientras que usted explora sus pensamientos.

¿Hay cosas que usted puede hacer a diario o semanalmente para cuidarse a si mismo? ¿Un baño relajador en la tina después de acostar a los niños? ¿Veinte minutos de lectura antes de que despierten? ¿Una caminata durante su hora de almuerzo en el trabajo? ¿Una llamada a su mejor amiga/amigo una vez por semana? ¿Escuchar música? ¿Una breve siesta por las tarde? Nosotros le recomendamos mucho que tenga una relación co-escucha en la que usted y un amigo/a intercambian tiempo escuchándose con aprecio, comprensión y sin darse consejos u opiniones. Una oportunidad de hablar no para resolver asuntos, sino más bien para organizar sus pensamientos.

Y recuerde, no importa qué tan estresados nos sintamos, seguimos siendo buenos padres, amamos a nuestros hijos con todo el corazón y siempre nos estamos esforzando por hacer bien nuestro trabajo; por lo tanto, nos merecemos mucho elogio y ánimo.

Por más información de las 5 herramientas de Hand in Hand para padres, lee nuestros libretos Escuchando a los Niños.

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